Ástor Pantaleón Piazzolla nació en la ciudad de Mar del Plata el 11 de marzo de 1921 y es uno de los más importantes compositores y el más grande de los músicos de tango de la segunda mitad del siglo XX. Considerado por muchos tangueros ortodoxos como el asesino del tango, en las décadas de los 50 y 60, siendo joven tocó y llevó a cabo arreglos musicales para Anibal Troilo. Muy criticado por los viejos tangueros al realizar innovaciones en el tango, sería posteriormente reivindicado por músicos de rock y personajes intelectuales.
Astor Piazzolla era propietario de un carácter muy particular, apasionado y hasta irreverente, elementos incorporados a sus tangos. Piazzolla se consideraba un hacedor de música contemporánea de Buenos Aires. Notable compositor admirado por concertistas internacionales y orquestas sinfónicas, ha llevado al tango a sus límites y mucha gente no ha tenido el placer de entenderlo. Su incursión en el mundo del tango comenzó en 1938, luchando contra el conservadorismo y la mediocridad y tocando en clubes suburbanos y cafés.
Compuso su primer tango en 1932: “La catinga”, el que nunca fue difundido. En 1938 cuando llega a Buenos Aires, y luego de un corto paso por varias orquestas, se incorporó a la del bandoneonista Aníbal Troilo quien apadrinó a Piazzolla, pero sin querer lo limitó a su estilo. Astor Piazzolla dio rienda suelta a su propio estilo en 1944 cuando se alejó de Troilo para dirigir la orquesta que debía acompañar a Francisco Fiorentino, del cual han quedado 24 temas inolvidables como por ejemplo “Viejo Ciego”, “Nos encontramos al pasar” y “Volvió una noche”, además de dos temas instrumentales “La chiflada” y “Color de rosa”.
En 1946 lanza su propia orquesta que incluyó cantores de la talla de Aldo Campoamor. En 1948 grabó 30 temas, como “Taconeando”, “La Rayuela”, “Inspiración”, “El Recodo” etc. En la década del 50, Piazzolla viaja a Francia becado por el Conservatorio de París y cultivó, a instancias de la musicóloga Nadia Boulanger, el tango y el bandoneón. En 1955 graba allí junto con las cuerdas de la Orquesta de la Opera de París, Martial Solal al piano y él mismo en bandoneón, 16 temas de los cuales dos no eran suyos. Sobresaliendo entre ellos el famoso tango “Nonino” -predecesor del conocido “Adiós, Nonino”, “Marrón y azul”, “Chau, París”, “Bandó”, “Picasso” y otros.
A su regreso al país Piazzola continuaría con su orquesta de bandoneón y cuerdas que ya contaba con el cantante Jorge Sobral; y además creó el Octeto Buenos Buenos Aires que agrupaba los ejecutantes de mayor nivel y que llevó al tango a límites insospechados. Ese grupo grabó dos discos que incluían entre sus temas “Los mareados”, “Arrabal”, “El Marne” y “Mi Refugio”. En 1958 se estableció en Nueva York y experimento el jazz-tango. Regresó a Buenos Aires en 1960 y creó el Quinteto Nuevo Tango que tuvo un gran éxito. Su repertorio incluía nuevos temas como “Adiós, Nonino”, “Decarísimo”, “Calambre”, “Los poseídos”, “Introducción al ángel”, “Muerte del ángel”, “Revirado”, “Buenos Aires Hora 0″ y “Fracanapa”, entre otros.
Otro gran momento lo vivió en 1972 cuando formó Conjunto 9 con el que grabó “Música contemporánea de la ciudad de Buenos Aires” que incluía temas como “Tristezas de un Doble A”, “Vardarito” y “Onda nueve”. Además de obras de concierto y música para diversas 40 películas, Astor también fue el creador de muchas piezas breves (tangos o no) , como “Tanguísimo”, “La calle 92″, “Oblivion”, “Años de soledad”, “Los pájaros perdidos”, “Lunfardo”, “Bailongo”, etc. La última formación de Piazzolla fue un sexteto que agregaba un segundo bandoneón al quinteto y sustituía el violín por el violoncello. Astor Piazzola falleció el 04 de julio de 1992.