El tango

El tango es propio de Buenos Aires y Rosario, importantes ciudades argentinas, y también de Montevideo, capital de Uruguay. Un estilo musical y una danza de naturaleza netamente urbana y renombre internacional.


El tango: danza y estilo

Musicalmente tiene forma binaria y compás de cuatro por ocho, clásicamente interpretado por orquesta típica o sexteto, reconociendo al bandoneón como su instrumento esencial. La coreografía del tango es sumamente sensual y compleja, sus letras están compuestas en base a un léxico local llamado lunfardo y generalmente expresan tristezas, especialmente en las cosas del amor.

Origen cultural del tango

El tango reconoce lejanos antecedentes africanos, latinoamericanos y europeos, fusionándose de tal modo que resulta casi imposible reconocerlos. Es una expresión artística de fusión de naturaleza netamente urbana, responde al proceso histórico concreto de la inmigración masiva europea que reconstituyó completamente las sociedades de Buenos Aires, Rosario y Montevideo a partir de las últimas décadas del siglo XIX.

Los inmigrantes que llegaron al Río de la Plata a partir de la segunda mitad del siglo XIX, superaban en cantidad a las poblaciones nativas, iniciándose un proceso de mestizaje multicultural y multiétnico. El tango es hijo directo de ese intenso mestizaje. Los primeros tangueros eran afroargentinos y afrouruguayos; el bandoneón proviene de Alemania; su sensualidad deriva de su origen prostibulario, ya que los inmigrantes europeos que llegaban a buscar empleo mantenían relaciones sexuales con las nativas, mayoritariamente afroargentinas e indoamericanas. El lunfardo está plagado de expresiones italianas y africanas; su ritmo y clima nostálgico está emparentado con la habanera cubana y está influenciado por la milonga proveniente de los gauchos que migraron a la ciudad.

El tango no deriva de ningún estilo musical en particular y según el famoso escritor Ernesto Sábato, el tango es un híbrido, una expresión original y nueva que deriva de una movilización humana gigantesca y excepcional.

El tango es sexo y tristeza

Los componenetes centrales del tango son el deseo sexual sublimado en sensualidad, y la tristeza o melancolía. Estos sentimientos se relacionaban con la dura situación de millones de trabajadores inmigrantes varones, solitarios en una tierra extraña, que acudían masivamente a los prostíbulos donde el sexo pago acentuaba la nostalgia del amor, la añoranza de la mujer y la evidencia de la soledad. Así el tango emerge resentimiento erótico masivo y popular que condujo a una dura reflexión traslucida en sus letras sobre el amor, el sexo, la frustración y finalmente el sentido de la vida y la muerte para el hombre común.

La música del tango

La música de tango está conectada con el mundo rioplatense, con el ritmo y la musicalidad de su lenguaje rioplatense, con exclusión de instrumentos de viento-metal y percusión, siendo el bandoneón el corazón de la música de tango.

De origen alemán, el bandoneón fue adoptado por los tangueros al iniciarse el siglo XX para reemplazar la presencia inicial de la flauta y completar el sonido inconfundible del tango. Este instrumento le impuso al tango su definitiva forma compleja, integrando la melodía en una base simultáneamente rítmica y armónica.

Esta complejidad melódica, rítmica y armónica fue fortalecida con la incorporación del piano en sustitución de la guitarra, y el desarrollo de una técnica de ejecución especialmente tanguera, fundada en la percusión rítmica. De este modo la base instrumental del tango queda definida como trío de bandoneón, piano y violín.

La orquesta típica de tango

Con los instrumentos básicos de ejecución del tango se conforma la orquesta típica, inventada originalmente por Julio de Caro en los años 20, consolidada en forma de sexteto con piano, dos bandoneones, dos violines y contrabajo. La orquesta de tango propiamente dicha, sigue el mismo esquema, ampliando el grupo de bandoneones, y agregando violas y violoncellos al grupo de las cuerdas.

El tango nació como música instrumental para ser bailado y con el tiempo incorporó el canto, casi siempre solista, eventualmente a dúo y sin coro, manteniendo de manera marcada la separación entre tangos instrumentales y tangos cantados.

La danza

En las dos primeras décadas del siglo XX el tango triunfó en clubes nocturnos de París, en otros países latinoamericanos como Colombia y Centroamérica y en Nueva York donde lo introdujeron bailarines de las clases altas. En aquel entonces comenzó a bailarse en locales nocturnos y rápidamente se extendió a salones populares. Hasta mediados del siglo XX se bailaba indistintamente en cabarets de lujo y en las llamadas milongas, pistas habilitadas en clubes barriales y suburbanos de Buenos Aires, Rosario (Argentina) y Montevideo (Uruguay).

En Medellín (Colombia) la ciudad donde murió el máximo representante del género en 1935, Carlos Gardel, el tango se convirtió en eje cultural del barrio Guayaquil. Los buenos bailarines eran ampliamente conocidos y celebrados en las milongas que frecuentaban y sus nombres trascendían incluso en otras más alejadas, y en todo el llamado ambiente de tango.

La fama internacional del tango y la posibilidad de ser presentada en shows mundiales dieron lugar a que se desarrollaran coreografías más audaces, con exigencias mayores y figuras gimnásticas y de la danza clásica. El tango dejó casi de bailarse a partir de los años sesenta en Buenos Aires, con excepción del algunas milongas que prevalecieron. Sin embargo, en los años ochenta recibió un nuevo impulso gracias al éxito del espectáculo Tango Argentino de Claudio Segovia y Héctor Orezzoli, primero en París y luego en Broadway, generando una tangomanía en todo el mundo. Florecieron academias de tango y gente de todo el mundo comenzó a peregrinar en busca de lugares para bailarlo, especialmente Buenos Aires, promovida turísticamente como la Capital del Tango.

Actualmente se distingue entre el tango de escenario y el tango de salón o de pista que bailan los tangueros no profesionales. En Buenos Aires se realiza anualmente un torneo internacional de tango dividido en esas dos categorías y al que asisten participantes de los países europeos centrales, los nórdicos, Estados Unidos, Corea y Japón, entre otros.

La coreografía del tango trata de expresar un sentimiento pleno de sensualidad y no de sexualidad, donde lo primordial no son sólo los pasos o las figuras que hacen los bailarines con los pies sino también la la transmisión de sentimientos. Todo en la danza del tango está unido, las miradas, los brazos, las manos, cada movimiento del cuerpo que acompaña la cadencia del tango: un romance de tres minutos entre dos personas que a lo mejor recién se conocen y que probablemente no tengan una relación amorosa en la vida real.

Cada estrofa musical, cada pasaje, cada tango tiene distintos momentos. No se puede bailar un tango completo siguiendo un patrón de conducta idéntico para toda la melodía. Hay cadencias tristes, alegres, sensuales o eufóricas, finales silenciosos o grandiosos, compases que expresan sentimientos y que los bailarines transportan a sus pies y a su cuerpo.

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