Orígenes de la palabra tango
Muchas son las versiones sobre la etimología del término tango. Algunos lo consideran derivado del verbo latino tangere (en español “tocar”) en el sentido de “palpar” o “tañir”, aunque otras opiniones mencionan el posible origen negro del término. En este sentido serían de origen onomatopéyico “tango” y “tambo”, relacionada con esta última la palabra “tambor”, designándose al instrumento de percusión manual, y por extensión, nombre que se daba al baile practicado al ritmo de su sonido o candombe de los bailes negros. De esta manera, la palabra “tango” estaría abarcando tanto al lugar, como así también al instrumento y a la danza.
Orígenes sociales del tango
El tango es un fenómeno cultural instalado en la costa rioplatense, producto de la combinación de lo criollo con los inmigrantes, quienes con su bagaje cultural realizaron un gran aporte a la formación de la cultura argentina. En esta mezcla de razas y costumbres en el arrabal de la ciudad, se generó una nueva cultura popular con lenguaje propio de la cual el tango es su portavoz.
Los criollos e inmigrantes, en su mayoría hombres solos, concurrían a bares de copas, prostíbulos y casas de baile en busca de diversión y compañía, lugares marginales donde se mezclaban con rufianes, hombres de acción y guapos al ritmo de mazurcas, habaneras, polcas, valses y milongas, rudimentos de lo que en el futuro sería el tango criollo.
A fines de siglo el tango estaba prohibido en la cultura oficial y existía un silencio en torno al género, obligado a permanecer en la oscuridad de esos barrios “orilleros” o marginales de la ciudad donde era la música característica, formando parte de una especie de sociedad secreta. Esta subcultura, no admitida y hasta desconocida por las esferas oficiales, dio origen al tango.